Primera Bienal de Artes Visuales en Tabasco

Daniel Balladares, un músico talentoso amenizará en recital de lujo

  • Es la primera bienal de artes visuales que se celebra en Tabasco una ocasión memorable en al menos dos vertientes; la primera porque señala un hueco en la geografía cultural de la ciudad de Villahermosa y el Estado de Tabasco dado el abandono tácito de toda actividad que no sea la especifica que abordó la segunda administración del sexenio y que proporcionó, alguna visibilidad, a un sector que nunca había sido medianamente incluído -los ilustradores- y, principalmente, la ocasión también de disfrutar un insólito recital de música académica o clásica con guitarra; un instrumento no del todo aceptado o bien visto en ese ambiente - casi todos se inclinan ante el piano y otro tipo de cuerdas (frotadas) - y además pulsada por un tabasqueño que recibió su primera formación académica en la Escuela Estatal de Música, un proyecto que apenas contará con tres lustros y que a la fecha ha sido arrancado de su cuna mandándolo a posar a otro recinto sin que hasta la fecha tenga un titular desde la postración por enfermedad de su director fundador.

La formación académica musical en Tabasco es toda una proeza; pues su geografía física y humana no favorece semejante actividad; en todo caso, estas geografías siempre han sido ricas en una música popular que va del son al zapateo, mientras en la contemporaneidad se arrastra hacia la cumbia y un amplio abanico de expresiones que suelen agruparse en la denominación ampliamente conocida como el chunchaca.

Además, claro, de la dificultad que la Escuela ha tenido para subsistir en un ambiente gubernamental que poco tolera la existencia de proyectos transexenales y de largo aliento.

Pero Daniel Balladares (Cunduacán, 1980) ha sido capaz de lidiar con todo esto y un poco más, conservando siempre su inclinación por la música académica sin desconectarse de sus raíces y sin abandonar la promiscuidad musical que caracteriza a todo buen músico que se sumerge en todo género a su alcance, experimentando siempre la riqueza que esos otros géneros han terminado por ampliar de manera profunda sus horizontes.

TALENTO, TÉCNICA, DISCPLINA

En el recital que nos ofrecerá en el Instituto Juárez, lugar en el que desde hace poco más de veinte años se han dado cita las manifestaciones artísticas más depuradas o cercanas a lo vanguardista de la localidad, Balladares nos ofrece un recorrido por la música para guitarra desde la óptica académica que mucho tiene de histórica: desde los primeros arreglos y adaptaciones de la música académica romántica y barroca para otros instrumentos, hasta la majestad del momento en que, con Francisco Tárrega (España 1852-1909), la guitarra obtiene su carta de naturalización oficial, si esto pudiera existir, como instrumento de estudio y para el estudio de música académica o clásica, como aún prefieren llamarle algunos.

Si lo anterior no fuera suficiente, Daniel Balladares hará propia la ocasión para mostrar, con derroche de talento, técnica, disciplina y gracia, sus dotes de compositor y arreglista para, a la manera de Moncayo (Guadalajara 1912-Mexico 1958), transmitirnos su gustosa satisfacción de ser un tabasqueño natural de la Atenas de Tabasco, muy capaz de elevar la esencia de sus raíces hasta los mismísimos dinteles de la gloria.

¡Enhorabuena!