Macarrones con queso
Inspirada en el platillo clásico estadounidense que se vende congelado, esta versión horneada ofrece una cremosidad fundida muy reconfortante.
Esta receta, inspirada en los macarrones con queso de Stouffer’s, ofrece lo mejor de todos los mundos: confort cremoso y espeso, con una consistencia que es un poco más firme que la versión preparada en la estufa, gracias a una cocción final en el horno. El queso se mantiene voluptuoso y fundido como resultado de una mayor proporción de salsa con respecto a la pasta, que se cuece bien para que no absorba tanto líquido. El Velveeta es necesario aquí, ya que tiene citrato de sodio, el cual evita que la emulsión se separe en el horno. Los macarrones de codo funcionan bien, pero los cavatappi son una forma especialmente divertida de comer porque rebotan como las cuerdas de un teléfono viejo.
Sal
450 gramos de cavatappi o macarrones de codo
½ taza de mantequilla sin sal
½ taza de harina para todo uso
6 tazas de leche entera
450 gramos de cheddar amarillo fuerte o extrafuerte, rallado grueso (5 ¼ tazas)
225 gramos de queso procesado Velveeta, cortado en trozos
115 gramos de pecorino romano, rallado grueso (1 taza)
½ cucharadita de mostaza en polvo
¼ de cucharadita de cebolla en polvo
Pizca de cayena molida
Pimienta negra recién molida
Preparación:
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1. Calienta el horno a 176 grados Celsius.
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2. Pon una olla grande de agua a hervir y sazona generosamente con sal. Añade la pasta y cuece según las instrucciones del paquete, revolviendo de vez en cuando con una cuchara de madera, hasta que esté al dente. Escúrrela y resérvala.
3. Vuelve a poner la olla vacía en la estufa a fuego medio (no es necesario limpiarla). Derrite la mantequilla a fuego lento, batiendo de vez en cuando, hasta que la mantequilla deje de chispear y se calme, de 2 a 3 minutos. Añade la harina y bate hasta que la mezcla esté suave como una salsa, aproximadamente 1 minuto.
4. Añade la leche y sigue batiendo. Sube el fuego a alto y bate sin parar; justo cuando llegue al punto de ebullición, reduce el fuego a bajo y sigue hirviendo hasta que la salsa cubra ligeramente el dorso de una cuchara, de 2 a 5 minutos. En este punto, la salsa debe estar suave pero un poco aguada. Retira la olla del fuego.
5. Añade a la olla el cheddar, el Velveeta, el pecorino romano, la mostaza en polvo, la cebolla en polvo y la cayena, y sazona generosamente con sal y pimienta negra. Bate hasta que el queso esté derretido y suave como el queso para nachos. Añade la pasta escurrida, deshaciendo los grumos, y mezcla hasta que esté toda bien cubierta por la salsa de queso. Prueba y ajusta la sazón con sal y pimienta.
6. Pasa a un molde o recipiente para hornear de 22 por 33 centímetros y hornea hasta que burbujee en los bordes, de 15 a 20 minutos. Sirve inmediatamente.
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